miércoles, 6 de abril de 2011

FANTASIANDO - MIS PICAZOS - PA LA MOZA

Pa que andarles repitiendo
de que pago soy nativo,
si mi honrao apelativo
donde quiera voy luciendo.
Ni crean que ando escondiendo
que campo afuea me he criao,
porque siempre he comentao
con palabras muy sensatas:
¡vale más un criollo "en patas"
que el gringo mejor calzao!

Soy guitarrero y cantor
y en reuniones divertidas
tengo más amanecidas
que milico rondador.
También soy buen vareador
de algún flete encarrerao,
y el andar desocupao
pa mí no tiene importancia
pues no me falta una estancia
donde estarme de "agregao".

Yo sé buscar mi acomodo
en un mazo al barajar,
y el que me quiera probar
que se arremangue hasta el codo.
Soy parejito pa todo
cuando la mala atravieso,
y soy regular pa el "güeso"
como muy capaz también
de hacer un tiro por cien
sin tener ni solo peso.

Mi poncho pampa, heredao,
lo uso permanentemente,
pero no hallé hasta el presente
quien me lo hubiera pisao.
Y aunque soy muy educao
al cruzar por otras sendas
me he visto en varias contiendas
empuñando el cabo él plata,
pero ande afirmo la pata
no soy de errar con las riendas.

Sé dormir como un campero
tendiendo, el recao al raso,
y sé andar, si llega el caso,
bien vestido a lo pueblero.
Las bravuras de un coimero
no me causan sobresalto,
y como a nadie le falto
donde otro criollo se encumbre
a mí también por costumbre
me gusta volar bien alto.

Recordando mis picazos

(Foto: Eduardo Amorim)
Hará veinte años escasos
-cuando el trabajo abundaba-
en la güeya me floriaba
con mis catorce picazos.
Fletes prontos como hondazos
pero enseñaos con aplomo,
y tan sanitos del lomo
que no parecían de un pión,
sinó pingos de un patrón
o el lujo de un mayordomo.

Los catorce muy parejos
desde el hocico a la cola,
y a más, de una marca sola,
pa distinguirlos de lejos.
Y aunque estoy como los viejos
que están pidiendo una cruz,
mis picazos se hacen luz
y hasta la marca me tráin,
que es la de Oscar Zabalain
-hacendao de Chascomús-.

Con ellos bandié el Salao
en ciento y una ocasión,
y bandié el Samborombón
estando muy desbordao.
Cada pingo era un soldao
trás la madrina lobuna,
y no tengan duda alguna
que sin poner un testigo
en los años que les digo
fueron mi única fortuna.

Porque se me hizo muy feo
tenerlos en una "seca"
mi recuerdo se desfleca
al compás de un escarceo.
De agradecido, me arqueo,
como una vieja cumbrera,
y en "El Candil", de los Vega,
(que quiero acá mencionarlos)
tenía permiso pa echarlos
en el cuadro que eligiera.

Nunca me dió en preguntar
aunque tuviera confianza,
si era arisca o si era mansa
la trapa que hubo que arrear.
Cuando había que trabajar
con cualquiera me lucía,
y como en ellos tenía
la guapeza hacha arrogancia
no averigüé la distancia
cuando en un viaje salía.

Cuando no cabían cautelas
y trabajé en forma intensa
jamás les hice la ofensa
de arrimarles las espuelas.
Las lechuzas centinelas
muchas noches me chistaron,
y entre fríos que asustaron,
temporales o solazos,
mi lobuna y mis picazos
ni por broma me aflojaron.

Una vez, a un malacara
me lo patió un pico blanco,
y el pobre quedó tan manco
que temía no llegara.
Allá en el puesto de Lara
se lo dejé embozalao,
y el bagual amadrinao
cortó el atador, y agatas,
al galopito, en tres patas,
me alcanzó desesperao.

Pa mi fué el gusto mayor
a favor, o contra el viento,
verlos con el oído atento
al cencerro sonador.
Yo en el altar del valor
por mis picazos me inclino,
y pienso que en el camino
o pisando la gramilla
un paisano con tropilla
¡parece más argentino!

Mi compañera


Hecha a montes y rastrojos,
gaucha, linda y potrancona,
su alegría y su persona
me dentraban por los ojos.

Luego el trato, la confianza,
el verla guapa y sufrida
me añudaron a la vida
con un hilo de esperanza.

Cavilaba en su inocencia...
yo era un medio diente duro;
muchas ocasiones, juro,
me asustó la diferencia.

Pero, aparté desengaños
y me acordé del consejo:
No olvidés ni cuando viejo
que en amor, no cuentan años.

¡Y áhi corajié!... Una mañana,
gaucho también, de improviso,
sin palabra y sin permiso
le di un beso en la ventana.

viernes, 17 de diciembre de 2010

SIN NOVEDAD

Pase, agente Belisario
¿hay alguna novedad?
Para decir la verdad
ninguna, mi comisario.
Solamente he visto a varios
hombres allá en el boliche
en lo del gringo Felice
prendidos en un truquito
pero todo tranquilito
como nene con un chiche.

Parece que una jugada
había sido dudosa
porque se enojó Barboza
y quiso pelar la daga
Se levantó Madariaga
y manoteando una silla
le rompió cuatro costillas,
pero el tuerto Carrascosa
para no empeorar la cosa
le partió la coronilla.

El bolichero con hambre
por entrar en el tumulto
peló y se le fué al bulto
con la de cortar el fiambre
Al chino le abrió el matambre
y a Leiva le hizo un tajito
que lo dejó sentadito
con una oreja en la mano
mientras que al rengo Mariano
le abrió el gañote limpito.

Sacó el revolver Morrongo
nunca falta un bochinchero
y le encajó al bolichero
tres balas en el mondongo
la cabeza como un hongo
le aplastaron a Martinez
y al manchao los chichulines
le colgaban como flecos
y un tajo le han hecho al chueco
de la boca a los botines.

Pero ahí no paró la cosa
porque al motudo Cirilo
con la pesa de diez kilos
le abrió el mate a Carrascosa
Al petizo Robirosa
lo dejaron sin nariz
y Antuña, el llamao lombriz
con un garrote nudoso
lo desparramó a Troncoso
para calmar el desliz

Después ya todos serenos
continuaron la partida
que al final fue interrumpida
por un tanto mas o menos
son todos muchachos buenos
amantes de la verdad
es un templo de bondad
el boliche "La Armonía"
ya ve que pasó este día
mi jefe, sin novedad.

UBALDO MARTINEZ

miércoles, 1 de diciembre de 2010

LA CARRERA

1.-
Surcando el dorso leonado
del ondulante pajal
se estira el camino real
sobre el llano dilatado
y en una altura apostado
como si fuera un vigía
rompe la monotonía
del horizonte infinito
la silueta de un ranchito
blanqueando en la lejanía

Pulpería "El Tropezón"
es el nombre que le han puesto
en el que va, por supuesto
encerrada una intención
pues en toda la región
no hay quien no de en ella al fin
desde el boleador mas ruin
y el poderoso estanciero
al mercachifle extranjero
o el milico de fortín

Flameando en el mojinete
izado en una picana
el banderín color grana
mil diversiones promete
y cual al lugar compete
por su aislada situación
vese además de un zanjón
rodeando el recinto suyo
el consabido mangruyo
para vichar el malón

Junto al galpón el corral
de palo a pique formado
y el palenque levantado
frente al rancho principal
cuyo pobre aspecto es tal
que nadie al verlo creería
que además de pulpería
es posta de la galera
que va de "La yegua Overa"
al fuerte de Olavarría

Todo el criollaje del pago
se encuentra en "El Tropezón"
de suerte que la reunión
causa verdadero halago
unos por echar un trago
se han venido de ex profeso
otros por tirar el gueso
y los demás tragaderas
para ver si en las carreras
pueden ganar algún peso
....................................
2.-
Ya El Tropezón ha quedado
poco menos que vacío
porque todo aquel gentío
en la cancha se ha volcado
cuando uno recién llegado
de modales altaneros
"Vamos a ver caballeros"
vociferando propuso
"le corro con este chuso
al que le abaje los cueros"

Con un silencio completo
recibe esto la reunión
y el gaucho en tono zumbón
vuelve a repetir el reto
añadiendo: "les aceto"
"cualquier parada, canejo"
"ya ven el pobre azulejo"
"que aura tengo aqui ensillao"
"lo traigo  medio aplastao"
"porque es un sotreta viejo"

Otro hombre se abre paso
entre la rueda de gente
y dice tranquilamente
sujetando su picazo
"Le corro pues amigazo",
"aunque se no via ganar"
"mas bien lo hago por probar"
"este animal tan bellaco"
"en cuanto a correr lo saco"
"se me arrastra a corcoviar"

Ya la apuesta concertaron
los dos a cual mas ladino
y al costado del camino
los fletes desensillaron
ya sus rayeros nombraron
depositando la plata
dejaron junto a una mata
sus sombreros en el suelo
y ambos se ataron el pelo
con una vincha escarlata
...................................
Pronto ambos emparejaron
y en haciéndolos picar
a sus pingos a ganar
el tirón se prepararon
en cuanto se acomodaron
el azulejo salió
el del picazo paró
el animal y enojado:
¡Sujete no he contestado!
a su adversario gritó

Este comprendió al momento
que "madrugar" no podía
pues el otro conocía
su intención y estaba atento
así que regresó lento.
Cuando pararon los fletes,
nuevamente como cohetes
los parejeros partieron
y los dos ¡Vamos! se oyeron
lanzados por los jinetes

Se vinieron, y la gente
para no perder detalle
abriose formando calle
en dos filas frente a frente
y en velocidad creciente
avanzan como un turbión
mientras meneando el talón
los mozos sobre los tuses
van casi echados de bruces
espiándose la intención
.....................................
Y cuando en raudo correr
cerca de la raya estaban
y todos ya descontaban
que "puesta" tenía que ser
viose al picazo perder
pìe y cambiar de mano
mientras su jinete en vano
por seguir en la contienda
lo levantaba en la rienda
con esfuerzo sobrehumano

Pero que, ya no hubo caso
fue una "calzada" maestra
y ya no quedó ni la muestra
de la furia del picazo
aprovechando su atraso
el de la trampa apuró
en dos saltos se cortó
y por mas de un cuerpo entero
al caballo forastero
la carrera le ganó

3.-
Ahora en el mostrador
con un porrón a su alcance
comenta a su gusto el lance
muy contento el vencedor
tiene hinchado el tirador
que de vez en vez tantea
en tanto se pavonea
satisfecho de su obra
porque él es hombre que cobra,
y si no cobra pelea

Mas de pronto una advertencia
alguien susurra a su lado
y el gaucho se ha enderezado
barruntando la pendencia
pues poniendo en evidencia
hallarse resuelto a todo
arremangado hsta el codo
y el poncho arrollado al brazo
encáralo el del picazo
 y apostrofa de este modo:

"¡Oiga don, salga pajuera"
"venga pa acá; atráquese"
"ya maliciará porque"
"le hablo de esta manera"
"cuando se arma una carrera"
"diciendo libre de pata"
"me parece que se trata"
"de correrla bien legal"
"por lo que aura; tal por cual"
"me va a devolver la plata!"

Quebrándose los sombreros
uno y otro antagonista
corrieron la mano lista
en busca de sus aceros
"que me cuentan caballeros"
"me habrá tomao por ladrón"
"¡Oigan la reclamación!"
el del azulejo grita
agregando "a ver mulita,
ya basta de alegación"

Y con ademán veloz
las dagas desenvainaron
y de firme se cargaron
a punta y hacha, los dos
de una puñalada en pos
viene un quite o un revés
y ya avanzan a la vez
o pierden terreno a trechos
entre el jadear de los pechos
y el resbalar de los pies

Hasta que en una topada
y a todo vigor del brazo
logró entrar el del picazo
con certera puñalada
Se rodeó la paisanada
en torno del gaucho muerto
y a favor del desconcierto
el matador, al tranquito
marchó a esconder su delito
en el pajal del desierto.-

JUSTO P. SAENZ (H)
Pintura: Molina Campos

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LOS MEDINA

Crisanto S. Medina
es tuito mi apelativo
y me crié solo, al descuido
como guacho en la cocina.
Me acuerdo que mi madrina
era una tal Ladislada
Q.E.P.D… finada
y comadre de mi máma:
entre’l bául, bajo la cama
tengo a las dos retratadas.


Los Medina, compañero,
hemos sido siempre muchos
y he óido que de Ayacucho
dimanaron los primeros.
Mis abuelos de puesteros
supieron tener sus mentas
y si no echo mal las cuentas
siempre alegaba mi máma
qu’el prencipio d’esa rama
era una mesma osamenta.


Veneranda Altamirano
se llamaba mi patrona
y se cortó ya viejona
porque se pasmó de un grano.
Pa ’ese mismo año el gusano
m’hizo raliar la tropilla,
y un picaso gargantilla
medio loco y mañerazo,
al volcar un tiro e’ lazo
me resintió de la esliya.


Mi padre fue hombre muy reto,
de poca risa y calláo
y ande quiera ponderiáo
con estima y con respeto.
Por eso que si me meto
a pintarlo bien al hombre
vea cuñado, no se asombre
que dentre a querer llorar,
porque me sabe pasar
cuando me acuerdo del nombre.


Mi hermano mayor, Cerilo
se jué pa’l láo de Dolores
con unos esquiladores
más priendido que pabilo.
Tuvo la vida en un hilo
en destintas oca
siones;
unas veces con razones
y otras …pa quitarse el gusto
de ver envainar del susto
a muchos gauchos bravones.


Belisario es domador,
alvertido en su trabajo
y p’amansar bien de abajo
ponderiao como el mejor.
Es jinete de valor
de pacencia y delicao,
hombre que ni un sancocháo
le va dejar a un patrón,
porque entrega un redomón
como pa juir enancáo.


Dispues los’ otros hermanos
Zoilo, Ulogio y Azuceno,
fueron reseros muy güenos
cumplidores y baquianos.
El más pior, salió Mariano
que se dio a la mala vida,
a causa de una perdida
que lo había engualicháo
y en los boliches mamáo
lo dijuntió la bebida.


Las hermanas se casaron
con Cuevas, Tapia y Tolosa,
de Contreras y de Sosa
las menores enviudaron
unos hijos les quedaron
a las pobres pa criar
y ellas pa poder ganar
y vivir honradamente
le pedian a la gente
ropa sucia pa’ lavar…


Estamos emparentados 

con Serapio Argañaraz,
entenáo de un capataz
que se augó allá en el Saláo
y justamente el gatiao
que ensilló el hombre ese día,
lo muentan las hijas mías
y sabe ser el nochero,
está los güesos y el cuero
pero sirve todavía…


Aura tiene bien pintáo
quienes somos los Medina
gauchos parejos ansina
(perdonen si he ponderiao)
Gente criolla que ha llegáo
a pagos de toda laya,
amistá que nunca falla,
mano gaucha sin traición
entraña de un corazón
de otros tiempos…¡Ah malhaya!


OMAR J. MENVIELLE

A GENERAL GUIDO

“Velazquez” fue tu nombre en el ochenta y pico
Cuando a tu pampa virgen llegó el ferrocarril
Pero te lo cambiaron… ¿Por qué? No me lo explico
¿Sería que pensaron que te quedaba chico
Y era mejor un prócer que un poblador civil?

Tu tierra anegadiza, fue la causa de tus males
Freno tu desarrollo y te impidió avanzar
No daba para chacras, ni siembras especiales
Y en tus enormes predios de horizontes totales
Solo vacas y ovejas pudieron prosperar

Así te hiciste criollo por dentro y por fuera
Y humilde y arrogante te muestras por igual
Extendido al poniente de aquella carretera
Donde pasan los autos en rugiente carrera
Con rumbo a Mar del Plata o hacia la Capital

Graves inundaciones te asolaron a veces
A caballo, en bote andábase el día entero
Las aguas no se iban aunque pasaran meses
Ahogándose en los campos infinidad de reses
Y era un mar sin orillas la laguna “El Carnero”.

Mas la fe de tus hombres no se mantuvo en vano
Y por más que esas fueron unas pruebas muy duras
Con trabajo y paciencia, les ganaron de mano
Pues no bien apuntaron los soles del verano
De nuevo las haciendas cubrían las llanuras

Recuerdo aquellos años… La ruta no existía
Tu vida se ligaba a los rieles del tren
Cuando Octavio González peleó a la policía
Revolver contra rémington, una tarde muy fría
En medio de la plaza, alambrada recién

La opinión partidaria era cosa sagrada
Y se la sostenía con intenso fervor
Las armas relucían a la menor mirada
Y el radical creyendo su causa vulnerada
Se alzaba enfurecido contra el conservador

Vida chata, monótona… Comentarios corrientes
Como cuando Romualda tuviera ese desliz
Con un mayordomito que siempre usaba lentes…
Aquella puñalada que le dieron a Fuentes
O el triunfo del “horqueta sobre el bayo de Ortiz.

Cazadores audaces y de la peor calaña
Cuando la fugaz moda del mirasol devino
En busca de esas aves batieron tu campaña
Porque entre el duraznillo, el junco y la espadaña
Moteaban como nieve los bajos del Vecino.

Actualmente la nutria los mantiene
Y de que la respeten no han esperanza alguna…
Que el cazador furtivo a la Ley no se aviene,
Y por más vigilancia que en la estancia se tiene
Siempre es pesadilla del patrón con laguna

Admiran tus calles los jinetes al paso
Chambergos de anchas alas y caballos rabones
Muchos de blusa corta; casi todos con lazo,
Mostrando al forastero con su típico trazo
Que no se han olvidado las viejas tradiciones

Tu pasado es presente. Por eso es que te canto…
Y al desearte un progreso que ilumine tu sendas
Quisiera conserves, con todo tu adelanto,
Orlando tus veredas, como recuerdo santo,
Los palenques lustrosos por cabrestos y riendas.

Justo P. Sáenz (h) 7 de Julio /64
FOTO: "la iglesia en 1930" (tomada del blog "La gallineta")

POLKA E´DAMAS

Taba el baile que ardía! Y, ridepente,
Pa’anunciarnos la pieza, el guitarrero,
Dijo atando un pañuelo al clavijero:
“Polca e’damas”, pa’tuitos los presientes.

Hubo cierto murmuyo entre las mozas
Y enseguida nomás, vide a las viejas,
Arrimarse la trompa a las orejas
Pa’decirse en secreto algunas cosas…

Nos paramos los mozos, por si acaso,
Y, ni bien arrancó, la “seguidora”
Ya puertiaron las chinas como loras
Que las corren del nido a cascotazos

¡Pucha! A mi me toco una alazancita
Que, al tenderle la zarpa en los matambres,
S’hizo un arco lo mesmo que un alambre
Y se vino, golosa, más cerquita

Dispués vino lo güeno; pa’los “dentres”
Sofrenó l’acordion, y el bastonero,
Dijo haciendole seña a los primeros
“A ver la rilación; ¡Salgan pal frente!”

Y hay nomás, un mocito forastero
Que cayó a la oración con la tropiya
Dijo, echando pa´un hombro la goliya,
Del pañuelo bordao con tuito esmero:

“Aqu’istoy pa decirle, güena moza.
Que a diez leguas di aquí, pu el lau de Pila,
Teng’ un rancho sin dueña, ande tranquila
Viviría feliz… si es qu’es gustosa!”

Lo aplaudimos al gaucho y a “la güelta”,
Le habló ansina la moza entusiasmada:
“Yo no sé de rilación, pero… no es nada;
Si me quiere yevar… ¡Estoy risuelta!”

Y otra vez festejamos la ocurrencia,
Pero, al rato dispués, ya no jué broma:
La tropiya, el paisano y la paloma…
¡Se habían hecho perdiz pa’otra querencia!


Pedro Boloqui
Viento Arriba. 1940 
Imprenta “Baltar” de Ferretti Hnos y Cia.,
Chascomús.Pcia. de Buenos Aires

martes, 23 de noviembre de 2010

QUE TENDRAS PAGO


Chiflando una tonada en las totoras
y peinando el sauzal, retoza el viento
rempujando las crespas marejadas
que entre esquilas de espumas van muriendo.

Como pa' hacer brillantes ñanduceras
están las tres Marías en el cielo.
Se ha fundido una estrella y cae su chorro
como lágrima en arco entre el estero.

No pica; con plomada o sin plomada,
de espinel o pateja, da los mismo.
Van hablando en temblor las correntadas
y se duerme la liña entre los dedos.

Hay plata en el zanjón, en las escamas,
en la ristra brillosa  'e los anzuelos,
en el cuchillo de cortar camadas,
y en esa "bola de uno" del lucero
que se ha ceñido al corazón arisco
pa' que levante luces en el pecho.

¡Qué tendrás pago, que te quiero tanto
con tus chajás, tus brujas y tus esteros,
con los vellones de tus garzas blancas,
con el pico plateao de tus boyeros,
con tus garcitas moras que se visten
en tus jacarandases y tus cielos,
con tus torcazas llenas de ceniza,
con Juan Soldao, el de la brasa al pecho;
¡qué tendrán tus calandrias que me llaman,
tus chororoses y tu tordo islero,
y tus viuditas tristes y esa chispa
que dió el fogón pa' la brasita 'e fuego,
y qué tendrás, que entre mis noches pasa
siempre un arisco cardenal ardiendo!
¡Esos son tus gualichos en mi amargo,
ésa es la brujería que me has hecho,
ése es el espinel que le has tendido
pa' prender en sus ganchos al Mielero!

Soy de tus islas un timbó cualquiera,
y en tus zanjones, curupí a los vientos;
sauce embrujado de cualquier barranca,
y un llanto colorado entre tus ceibos,
y soy, por una herencia de la suerte,
con mi lanza en la voz, sanjavielero.

¡Muchas gracias, patrona doña vida,
que me has hecho zorzal. Estoy contento!

Julio Migno

A MI TIERRA SAN JAVIER


Timbó, laurel, curupí,
lindos ceibales en flor,
pago de indio mocobí;
San Javier donde nací;
no hay otra tierra mejor.

Timbó, laurel, curupí...

Sanjavielito y Verón
en mi sangre van marchando,
desato mi corazón,
lo pongo de embarcación
y lo cruzo navegando.

Sanjavielito y Verón...

Ronquidos de marejadas,
corridas de surubises,
y abriendo las madrugadas
nubarrón de crestonadas
y un silbar de siririses.

A pala corta la proa
dolorida correntada
y descansa la canoa
mientras se hace la ranchada.

Relatos de aparecidos,
política lugareña,
la crónica de un silbido
y el llegar como perdido
del que salió a buscar leña.

Cielo abierto, mosquitada,
chanzas, postas de pescao,
y al revolear la liñada
la preferencia anotada:
"pa'la boca de un dorao!".

Corre plomo derretido
en la vena del zanjón,
y un camalote perdido
va cabeceando dormido
a dar contra un albardón.

Juega su plata la luna
sobre carpeta de estero
y se la copan los teros
a orillas de la laguna...
Por la lomada cebruna
relincha en arco un bagual,
pasa lerdo un pato real
al sesgo y a lo matrero,
y lo encandila el lucero
que asoma entre el totoral.

Silencio de narradores,
quejumbres de gallinetas,
relevo de cebadores
y un rodear los asadores
de cuchillo y de galleta.

Como anticipo de soles
en las mañanas triunfales,
cuajarones arreboles
van flamenado tomasoles
los isleros cardenales.


"Color de guitarra vieja"
salta un zorzal andariego.
La ocurrencia en la madeja
la tejió don Goyo... Cejas
mientras atizaba el fuego.

Calandria en cristalería,
boyero meciendo acentos,
pasan en la tierra mía
con sus gauchas juglarías
de emplumados instrumentos.

Amigo de mis ausencias,
de lo mejor que me queda,
aquí vengo a la querencia
y haciendo acto de presencia
pido mi trago en la rueda.

Cara Mocoví

Paisanas: "sanjavielero 
pa'lo que gusten mandar",
de aquellos que al saludar
como queriendo sembrar
van empujando el sombrero.
Paisanas, sanjavielero.

Toldo del indio Mariano
y del flautista Paikí
donde es chuza de baqueano
el alarido temprano
de Miguel Lavanderí.

Timbó, laurel, curupí,
lindos ceibales en flor,
pago de todo mi amor
San Javier donde nací
tierra de indio mocobí
borracho al atardecer,
timbó, laurel, curupí
no he de morir sin volver
y he de volver a morir
en tus costas, San Javier.

Cúmplase así mi destino
después de cruzar errante
loco caballero andante
los más inciertos caminos,
sintiendo todos los trinos
con mi tumba en la barranca,
cajón de madera blanca
de timbó sanjavierino
y en tardes ensangrentadas
Sanjavielito y Verón
rezándome una oración
en sus blandas marejadas.

JULIO MIGNO
Pintura: Rodolfo Ramos

lunes, 22 de noviembre de 2010

AMANECER

Rompe la aurora en jirones
el cielo, que antes dormía,
y la primera luz del día
peina los sauces llorones;
cruzan los patos silbones
que anuncian ya la postura,
mientras puebla la llanura
algún Caráu con su grito,
que al oído llega enterito
y entra al alma con tristura.

La lejana serranía
se comienza a divisar,
y el sol que quiere asomar
tomará el mando del día;
pasa un chimango de espía
en vuelo como de trazos,
y allá entre el junco a retazos
brilla hermosa la laguna,
¡como si anoche la luna
se hubiera roto a pedazos!

La cuchilla contorneada
de macachines en flor,
muestra ese lazo de amor
que le ató la madrugada;
una nube festoneada
queda con tintes de grana,
que vaporosa y liviana
se va perdiendo en el cielo,
como si fuera un pañuelo
que ha olvidado la mañana.

Continúa seductora
silbando la martineta,
que allá entre el esparto inquieta
se despertó con la aurora;
el sol sube sin demora
todos los campos bañando,
y mientras se va evaporando
de los pastos el rocío,
yo tiro un recuerdo mío
para que siga rodando.

GUALBERTO MARQUEZ
"CHARRUA"

viernes, 19 de noviembre de 2010

EL MORO DE QUIROGA

Quiroga tenía un moro,
animal de linda estampa,
fortachón, de pecho abierto
y de sangre vivaracha.
Era de buenos ollares
y altazo de riñonada.
De justa luz bajo el cuerpo
y de vista como brasa.
Siete cuartas generosas
levantaría de alzada.
(Pongamos tres dedos más,
proporción de buena casta).
Coscojero y braceador
y de ley acreditada,
a cien leguas de La Rioja
no admitía comparancia.
Puro músculo la cruz
y medio fino de cañas,
de tan blandito de boca
la intención adivinaba.
Tenía los morros negros
como de noche cerrada.
Las ranillas y los vasos,
ya de negros relumbraban.
La cara era pura sombra,
y una negrura tamaña
como hasta el segundo nudo
de los remos le alcanzaba.
¡Y qué decir de la cola,
si ni el cuervo tendrá el ala
con ese fulgor retinto
de moro de tanta estampa!
En un manto gris parejo
el pelaje le brillaba,
más al filo del verano,
cuando iba entrando en mudanza.
De puro voraceador,
el general lo aperaba
un poco al uso llanista
y otro al que se le antojaba.
Un par de estribos chilenos
iba luciendo con ganas.
Eran de los de baúl,
con labraduras bizarras.
Más fiestero que un domingo,
empezando por las matras,
un recado de mi flor
calidad le acreditaba.
El sobrepuesto, del lujo
ya era cosa temeraria.
Le reventaban claveles
en las esquinas bordadas.
Flete con un Potosí
en riendas y cabezadas,
se mostraba regalón
de ir refucilando plata,
pues era plata el fiador,
con más antojos que dama,
y plata los pasadores
y las virolas de plata.
Quiroga llevó la muerte
en la punta de su lanza.
Tanto cantaba una flor
como lucía una daga.
Cóndores y bolivianos
a una sota le apostaba
como se largaba al monte,
metiendo miedo a las ánimas.
Fue varón de tres pasiones:
puñal, amor y baraja.
Como otras tantas culebras,
le devoraban el alma.
Por ser de quien era, el flete
se merecía por marca
una "M" como de muerte
con una flor enlazada.
Era pingo de respeto,
de condición ponderada.
Onzas y soles orondo s
se confiaban a sus patas.
Amagándole la espuela,
ya se moría de ganas
y en un galope limpito,
las leguas se trajinaba.
Apenas desensillado
-puro relincho y pujanza en
unas carreras locas,
las crines le tremolaban.
Hacía sonar las coscojas
con una inquietud tamaña.
A cruzados y trabados
les corría con ventaja.
Animalito aparente,
era de virtudes raras
y medio facultativo
en cuestión de adivinanzas.
Unos lo tenían por brujo
y otros por pingo de cábala,
desde que en toda ocasión
Quiroga lo consultaba.
No hubo caso ni suceso
que el moro no adivinara:
lo mismo anunciaba triunfos
que otra suerte de las armas.
Nadie lo enfrenó después
del revés de La Tab1ada,
y ni al mismo general
dejó que se le sentara.
(Quiroga no lo montó
en esa ocasión contraria,
y el moro era de opinión
de no presentar batalla).
De halago, se lo prestó
a ese otro varón de entraña,
López -don Estanislao que
Santa Fe gobernaba.
Tanto se le aficionó
que dio en ponerle su marca,
haciéndolo de su silla
para ocasiones de gala.
Vaya a saber en qué montes
entregó -si tuvo- el alma,
como que siendo tan brujo,
no sería cosa extraña.
Se habrá echado a bien morir
en unas blanduras pampas,
él, que tenía el cuero duro,
hecho a jarillas y zarzas.
Le obedecería aún
la cabeza levantada.
Los ojos, como parados
de mirar a la distancia.
Se le habrá representado
un entrevero de lanzas,
un paisano barba crespa,
algunas tierras sin agua...
¡Quién sabe si se repite
moro de tanta ventaja!
No se le supo la cría,
pero con lo dicho, basta...

LEON BENAROS

MI TROPILLA

Como sé andar de resero
tengo tropilla entablada,
la madrina es colorada
y tiene un potrillo ruano.
Bien manchao tengo un tubiano
que ahora poco lo he enfrenado
y que ante ayer lo he probao
galopiando y llegó entero
vainte leguas compañero
hasta el pueblo de Bragao.

Además en la tropilla
tengo un lobuno bragao
un lindo gateo tiznao
ligero en la atropellada
un blanco orejas rosadas,
un oscuro escarciador.
Un tordillo de mi flor,
Pa' correr en el rodeo
y un redomón zaino overo,
pescuecero y sentador.

Un lindo barroso overo,
un bagual picaso pampa,
un pangaré mano blanca,
vivaracho y coscojero,
un bayo blanco estrellero,
un rosillo anca nevada,
un alazán mala-cara,
un colorao retacón
y un doradillo ariscón
muy bellaco en las mañanas.

Y pa' terminar, señores,
el crédito es un tostao,
pingo muy aponderao
marca de las dos argollas,
ha corrido varias pollas
y hasta aúra no le han ganao;
en los boliches que ha andao
dejó mentas de ligero
y aquí está pa' su mandao
el gaucho Carmen Lucero.


                   DARIO ANASAGASTI

CABALLITO CRIOLLO

-¡Caballito criollo del galope corto,
del aliento largo y el instinto fiel,
caballito criollo que fue como un asta
para la bandera que anduvo sobre él!

¡Caballito criollo que de puro heroico
se alejó una tarde de bajo su ombú,
y en alas de extraños afanes de gloria
se trepó a los Andes y se fue al Perú!

¡Se alzará algún día, caballito criollo,
sobre una eminencia un overo en pie;
y estará tallada su figura en bronce,
caballito criollo que pasó y se fue!

BELISARIO ROLDAN

FAUSTO (PARTE PRIMERA)

En un overo rosao
flete nuevo y parejito
caiba al bajo al trotecito
y lindamente sentao
un paisano del Bragao
de apelativo Laguna
mozo jinetazo ahijuna
como creo que no hay otro
capaz de llevar un potro
a sofrenarlo en la luna

Ah criollo si parecía
pegao en el animal
 que aunque era medio bagual
a la rienda obedecía
de suerte que se creería
ser no solo arrocinao
sino también del recao
de alguna moza pueblera
¡Ah Cristo!, quien lo tuviera
lindo el overo rosao

Como que era escarciador
vivaracho y coscojero
le iba sonando al overo
la plata que era un primor
pues eran de plata el fiador,
pretal, espuelas, virolas
y en las cabezadas solas
traiba el hombre un Potosí
que...¡si traiba para mi
hasta de plata las bolas!

En fin como iba a contar
Laguna al río llegó,
contra una tosca se apió
y empezó a desensillar
en esto dentro orejiar
y a resollar el overo
y jue que vido un sombrero
que del viento se volaba
de entre una ropa que estaba
mas allá contra un apero

Dio güelta y dijo el paisano
-¡Vaya Záfiro que es eso!
y le acarició el pescuezo
con la palma de la mano
Un relincho soberano
pegó el overo que via
a un paisano que salía
de la agua en un colorao
que al mesmo overo rosao
nada le desmerecía
Cuando el flete relinchó
media guelta dio Laguna
y ya pegó el grito ¡Ahijuna!
¿no es el Pollo?
                        -Pollo no
ese tiempo se pasó
contestó el otro paisano
ya soy jaca vieja, hermano
con las puas como anzuelo
y a quién ya le niega el suelo
hasta el mas remoto grano

Se apió el Pollo y se pegaron
tal abrazo con Laguna
que sus dos almas en una
acaso se misturaron
Cuando se desenredaron
después de haber lagrimeao
el overito rosao
una oreja se rascaba
visto que la refregaba
en la clin del colorao

-Velay, tienda el cojinillo
don Laguna, siéntese,
y un ratito aguardemé
mientras maneo el potrillo
vaya armando un cigarrillo
si es que el vicio no ha olvidao
ahi tiene contra el recao
cuchillo, papel y un naco
yo siempre pico el tabaco
por no pitarlo aventao

-Vaya amigo le haré gasto
-¿No quiere maniar su overo?
-Déjelo a mi parejero
que es como mata de pasto
ya una vez cuando el abasto
mii cuñao se desmayó
a lps tres días volvió
del insulto, y crea amigo
peligra lo que le digo,
el flete ni se movió

-¡Bien aiga gaucho embustero!
Sabe que no me esperaba
que soltase una guayaba
de ese tamaño aparcero
Ya colijo que su overo
está tan bien enseñao
que si en vez de desmayao
el otro hubiera estao muerto
el fin del mundo por cierto
me lo encuentra allí parao
-Vean como le buscó
la guelta ¡bien aiga el pollo!
siempre larga todo el rollo
de su lazo...
                   -y como no,
o se ha figurao que yo
ansina nomás las trago
¡Hágase cargo!...
                      -Ya me hago
-Prieste el juego...
                       -Tómelo
-Y aura le pregunto yo
¿que anda haciendo en este pago?

-Hace como una semana
que he bajao a la ciudá
pues tengo necesidá
de ver si cobro una lana
pero me andan con mañana
y no hay plata, y venga luego
hoy no mas cuasi le pego
en las aspas con la argolla
a un gringo que aunque es de embrolla
ya le he maliciao el juego

 -Con el cuento de la guerra
andan matreros los cobres
-Vamos a morir de pobres
los paisanos de esta tierra
Yo cuasi he ganao la sierra
de puro desesperao
-Yo me encuentro tan cortao
que hasta ando jediendo a muerto
-Pues yo me hallo hasta empeñao

-Vaya un lamentarse ¡Ahijuna!
y eso es de vicio aparcero
a usté lo ha hecho su ternero
la vaca de la fortuna
y no llore Don Laguna
no me lo castigue Dios
si no comparemoslos
mis tientos con su chapeao
y así en limpio habrá quedao
el mas pobre de los dos

-Vean si es escarbador
este Pollo ¡Virgen mia!
si es pura chafalonía
-Eso si, siempre pintor,
se la gané a un jugador
que vino a echarla de gueno
primero le gané el freno
con riendas y cabezadas
y en otras cuantas jugadas
perdió el hombre hasta lo ajeno

¿Y sabe lo que decía
cuando se via en la mala?
"el que me ha pelao la chala
debe tener brujería"
A la cuenta se creería
que el diablo y yo....
                           -¡Cállese
amigo! ¿no sabe usté
que la otra noche lo he visto
al demonio?
                    - ¡Jesucristo!
-Hace bien, santigüese
-¡Pues no me he de santiguar!
con esas cosas no juego
pero no importa le ruego
que me dentre a relatar
el como llegó a topar
con el malo, ¡Virgen Santa!
solo pesnarlo me espanta
-Gueno le voy a contar
pero antes voy a buscar
con que mojar la garganta

El Pollo se levantó
y se jue en su colorao
y en el overo rosao
Laguna al agua dentró
Todo el baño que le dio
jue dentrada por salida,
y a la tosca consabida
don Laguna se volvió
ande a don Pollo lo halló
con un frasco de bebida

-Lárguese al suelo, cuñao
y vaya haciéndose cargo
que puede ser mas que largo
el cuento que le he ofertao
Desmanee el colorao
desate su maniador
y en ancas, haga el favor
de acollararlos...
                        -Al grito
¿es manso el coloradito?
-Ese es un trebol de olor

-Ya están acollaraditos
-Dele un beso a esa giniebra
yo le hice sonar de una hebra
lo menos diez golgoritos
-Pero esos son muy poquitos
para un criollo como usté
capaz de prenderselé
a una pipa de lejía
-Hubo un tiempo en que solía...
- Vaya amigo, lárguese...

ESTANISLAO DEL CAMPO

EL GAUCHO

Hijo de algún confín de la llanura
Abierta, elemental, casi secreta,
Tiraba el firme lazo que sujeta
Al firme toro de cerviz oscura.

Se batió con el indio y con el godo,
Murió en reyertas de baraja y taba;
Dio su vida a la patria, que ignoraba,
Y así perdiendo, fue perdiendo todo.

Hoy es polvo de tiempo y de planeta;
Nombres no quedan, pero el nombre dura.
Fue tantos otros y hoy es una quieta
Pieza que mueve la literatura.

Fue el matrero, el sargento y la partida.
Fue el que cruzó la heroica cordillera.
Fue soldado de Urquiza o de Rivera,
Lo mismo da. Fue el que mató a Laprida.

Dios le quedaba lejos. Profesaron
La antigua fe del hierro y del coraje,
Que no consiente súplicas ni gaje.
Por esa fe murieron y mataron.

En los azares de la montonera
Murió por el color de una divisa;
Fue el que no pidió nada, ni siquiera
La gloria, que es estrépito y ceniza.

Fue el hombre gris que, oscuro en la pausada
Penumbra del galpón, sueña y matea,
Mientras en el oriente ya clarea
La luz de la desierta madrugada.

Nunca dijo: soy gaucho. Fue su suerte
No imaginar la suerte de los otros.
No menos ignorante que nosotros,
No menos solitario, entró en la muerte.



JORGE LUIS BORGES